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Las Flores de Bach

                Las 38 Flores de Bach

Seguro que ya habrás oido hablar de las Flores de Bach, y posiblemente en algún momento las has tomado. Pero vamos a ver un poco la historia.

Edward Bach fue médico,  bacteriólogo, patólogo y homeópata británico, reconocido mundialmente por ser el creador de las Flores de Bach. Un sistema de esencias florales para ayudar al equilibrio emocional. Su vida y su carrera profesional estuvieron marcadas por un profundo interés en encontrar la forma de curar a las personas que fuera más allá de la medicina convencional, centrándose  en el estado emocional y mental.

Tuvo un punto de inflexión, cuando le diagnosticaron un cáncer y una operación que le daba solo unos meses de vida, entonces se dedicó por completo a su investigación.

Edwar Bach descubrió las esencias de manera intuitiva. Observaba las flores y sentía sus propiedades energéticas. Buscaba las plantas que según su forma, color, entorno y comportamiento  en la naturaleza, reflejaran ciertas cualidades emocionales. Observaba cómo reaccionaban las personas ante distintas situaciones y buscaba correspondencias entre esas actitudes y las flores.

El rocío de la mañana en los pétalos le inspiro a crear el primer método de extracción, conocido como el «método solar». Dejando las flores frescas en agua pura al sol, para captar su energía.

Bach siempre se enfocó en tratar al individuo, no la enfermedad. Creía que al armonizar las emociones el cuerpo se curaría por si mismo. Busco la simplicidad  y la armonía. Quería que cualquier persona pudiera utilizar las flores para recuperar su equilibrio emocional.

¡Conozcamos un poquito estas maravillosas esencias!

Agrimony, para la tortura mental detrás de una cara alegre

Aspen, para el miedo o la ansiedad de origen desconocido.

Beech, para la intolerancia y la crítica a los demás.

Centaury, personas serviciales que no saben decir «no»

Cerato, personas que buscan siempre la opinión de los demás.

Cherry Plum, miedo a perder el control, histeria.

Chestnut Bud, para quienes repiten los mismos errores sin aprender de ellos.

Chicory, amor egoísta y posesivo.

Clematis, soñar con el futuro sin prestar atención al presente.

Crab Apple. para la obsesión  por la limpieza y el orden.

Elm, para los que se sienten abrumados por la responsabilidad.

Genciana, personas desanimadas y pesimistas, especialmente después de un revés.

Gorse, para la desesperanza y la falte de fe en la recuperación.

Heatger, para quienes son excesivamente  dependientes y solo hablan de sí mismos para huir de la soledad.

Holly, para los celos, la envidia, la rabia y la desconfianza.

Honeysuckle, para los que se quedan anclados viviendo en el pasado.

Hornbeam, para el agotamiento mental y el cansancio de la rutina.

Impatiens, para la irritabilidad y la impaciencia con los demás.

Larch, para la baja autoestima y la falta de confianza en nosotros mismos.

Mimulus, para los miedos conocidos, a la enfermedad, a la muerte, etc.

Mustard, para la tristeza profunda, la melancolia o la desesperanza sin razón aparente.

Oak, para quienes luchan sin descanso a pesar del agotamiento.

Olive, para el agotamiento físico y mental.

Pine, para los sentimientos de culpa y la necesidad de perdonarse a sí mismo.

Red Chestnut, para la preocupación excesiva por el bienestar de los demás.

Rock Rose, para el miedo extremo, el terror o el pánico.

Rock Water, para la inflexibilidad y el fanatismo en la búsqueda de la perfección. 

Scleranthus, para los que tienen dificultad de decidir entre dos cosas.

Star of Bethlehem, para los shock, traumas o penas recientes.

Sweet Chestnut, para la angustia extrema y la sensación de tocar fondo.

Estas son las 38 Flores de Bach.

Bach también pensó en un remedio para momentos críticos, y lo llamo Rescue Remedy. Es una combinación de cinco esencias florales que se usan en situaciones como ataques de pánico, miedo, shock por accidentes o noticias impactantes, y para aliviar el nerviosismo antes de un examen o entrevista.

Las Flores de Bach son pura energía y las podemos tomar o aplicar en la piel si fuera necesario.

Pueden ser un gran apoyo en situaciones diversas que nos encontremos en nuestra vida.

Unos pequeños frasquitos llenos de pura esencia